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TELEVISION DINAMITA
Dr.TARRASCH
Groucho Marx alguna vez dijo...
"Encuentro a la televisión muy educativa.
Cada vez que alguien la enciende en casa,
me retiro a otra habitación y leo un libro".
Evidentemente, la televisión es el invento que de modo más notable
y rápido mutó su función dentro de la sociedad, convirtiéndose en un
generador de opinión masificada y un elemento de manipulación aún
mayor que el que la escuela de Frankfurt le asignara a la radio y el cine.
Lejos está el año 1927 cuando la BBC en Inglaterra comenzara
con algunas transmisiones sin programación preestablecida, y en 1930
la CBS y la NBC, en Estados Unidos, hicieran lo propio. Por supuesto,
eran sistemas mecánicos que fueron perfeccionándose hacia 1939,
cuando en la Feria Mundial de Nueva York la RCA presentó pomposa-mente
el invento ya eléctrico y adaptable al hogar. La guerra establecería una
pausa en cuanto a las transmisiones, pero a partir de 1946 y con la
televisión color asomándose, la carrera en pos de la expansión ya es
irrefrenable.
El sociólogo Alain Touraine vaticinó que "La televisión será la base
de la opinión pública. Ha creado un mundo esquizofrénico en el que
entre el individuo y lo global no hay nada". Probablemente no esté
alejado de los hechos si pensamos que la programación, en
nuestro país, es reiterativa y tautológica: la televisión se retroalimenta
hablando de sí misma, desdeñando un mundo exterior diferente y
exacerbando el mito del éxito.
La actriz Bette Davis dijo "La televisión es maravillosa. No sólo
nos produce dolor de cabeza, sino que además en su publicidad
encontramos las pastillas que nos aliviarán".
La televisión, como invento, sólo es comparable en magnitud
con Internet. Y como elemento propagandístico de la guerra es
inigualable: la clase dominante llega con su discurso a
millones de personas simultáneamente.
En el mundo se cree que no existe hogar sin un televisor,
como mínimo. Y este hecho, a través de su llegada masiva,
lo convierte en el reemplazante por excelencia de todo lo que no
funciona: la justicia, la educación. Federico Fellini expresó su desazón
cuando dijo "La televisión es el espejo donde se refleja la derrota
de todo nuestro sistema cultural".
Hoy, y hace rato ya, la evolución de la televisión es similar a la que
experimentó la dinamita de Alfred Nóbel, y aún hay camino por recorrer.
Lo último: En la pantalla todo es posible, incluso hacer un programa
para comer mientras se habla de temas políticos. Me trae a la
memoria a Orson Welles:
"Hay personas que son demasiado educadas
para hablar con la boca llena, pero no les importa
hacerlo con la cabeza vacía."
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